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plan de dios para evangeizar

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3 min read 28-02-2025
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El Plan de Dios para Evangelizar: Una Visión Bíblica de la Gran Comisión

El anhelo del corazón de Dios es que todas las naciones conozcan su amor y salvación a través de Jesucristo. Este deseo divino se manifiesta en un plan meticuloso y poderoso, que abarca toda la historia y culmina en la consumación de todos los tiempos. Entender este plan de Dios para evangelizar es crucial para cada creyente, impulsándonos a participar activamente en la expansión del Reino de Dios.

La Gran Comisión: El Mandato Divino

El fundamento del plan de Dios para la evangelización se encuentra en la Gran Comisión, registrada en Mateo 28:18-20: "Jesús se acercó y les dijo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»" Este pasaje no es una sugerencia, sino un mandato claro y directo a cada creyente.

Componentes Clave de la Gran Comisión:

  • Ir: La evangelización no es pasiva; requiere un compromiso activo de llevar el mensaje de salvación a donde se necesite. Esto puede implicar compartir el evangelio en nuestra comunidad, en nuestro país o incluso en el extranjero.
  • Hacer Discípulos: No se trata solo de convertir personas, sino de formarlas en la fe, guiándolas en su crecimiento espiritual y enseñándoles a vivir una vida transformada por Cristo.
  • Bautizar: El bautismo es un símbolo externo de la fe interna, una declaración pública de nuestra unión con Cristo. Es un elemento importante en el proceso de discipulado.
  • Enseñar: La instrucción bíblica continua es esencial para el crecimiento espiritual. Los nuevos creyentes necesitan ser equipados para vivir su fe y compartirla con otros.
  • La Presencia de Cristo: La promesa de Jesús de estar con nosotros hasta el fin del mundo nos asegura su apoyo y guía en esta tarea.

El Plan de Dios a Través de la Historia

El plan de Dios para evangelizar no comenzó con la Gran Comisión. Desde el principio, Dios escogió a Abraham y le prometió que a través de él serían benditas todas las naciones (Génesis 12:3). Esta promesa se cumple a través de Jesucristo, la simiente prometida, quien es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6).

La historia bíblica nos muestra cómo Dios ha trabajado a través de diferentes personas y eventos para extender su mensaje:

  • El Antiguo Testamento: Los profetas anunciaron la venida del Mesías y la salvación para todas las naciones.
  • El Nuevo Testamento: El ministerio de Jesús y el trabajo de los apóstoles pusieron en marcha la expansión del evangelio por todo el mundo conocido en aquel tiempo.
  • La Iglesia Primitiva: A pesar de la persecución, la iglesia creció exponencialmente, demostrando el poder transformador del Espíritu Santo.

Nuestra Participación en el Plan de Dios

¿Cómo podemos participar en este plan divino para evangelizar?

  • Oración: La oración es la base de toda obra misionera. Necesitamos orar por los perdidos, por los misioneros, y por la dirección del Espíritu Santo en nuestras vidas.
  • Testimonio Personal: Comparte tu historia de fe con otros. Tu testimonio puede ser un poderoso instrumento para llevar a otros a Cristo.
  • Servicio: El servicio a los demás es una forma poderosa de demostrar el amor de Cristo.
  • Dar: Apoya a las organizaciones misioneras y a los misioneros que están llevando el evangelio a lugares remotos.
  • Discipulado: Invierte tiempo en la vida de otros creyentes, guiándolos en su crecimiento espiritual.

Conclusión: El Plan Continúa

El plan de Dios para evangelizar es un plan continuo, que se extiende desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Como creyentes, tenemos el privilegio y la responsabilidad de participar activamente en este plan, llevando la buena noticia de salvación a un mundo que necesita desesperadamente a Jesucristo. No olvidemos la promesa de Jesús: "He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Con su presencia y poder, podemos confiar en que nuestro esfuerzo en la evangelización no será en vano.

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